En el día de las Personas Migrantes SOMOS ESPERANZA

Este domingo celebramos el Día Internacional de las Personas Migrantes, un día en el que queremos acercarnos a las millones de personas que deben abandonar sus hogares en busca de una vida mejor, una vida en la que poder acceder a oportunidades sin la amenaza de la violencia o la exclusión.

Una de estas personas es Trina, migrante venezolana que tuvo que huir con su hija y se encuentra en España. Trina estudió, hizo un máster en educación y vivía en Venezuela con su marido y sus dos hijas. La situación se volvió insostenible y tuvo que salir de su país buscando una vida digna. Para ella “llegar aquí fue bastante fuerte, fue un gran impacto. Estamos en un país donde desconocemos todo. Mi hija quiere estudiar psicología pero no ha podido acceder y eso la tiene frustrada”.

El caso de Mohamed fue diferente. Llegó a España siendo aún menor de edad, nadie de su familia le pudo acompañar. No sin dificultades, logró llegar y fue trasladado a un centro de menores. “Al cumplir los 18 me quedé en situación de calle, sin alternativas, sin conocer a nadie y sin papeles. No sabía muy bien qué hacer”, nos cuenta. “Pero tuve la suerte de encontrarme con personas maravillosas que decidieron ayudarme. Que decidieron darme una oportunidad”.

Ibrahim es otro de esos jóvenes que tras un duro viaje de cuatro días desde Malí a Gran Canarias y de ahí hasta Madrid ha logrado conseguir las herramientas para construir un mejor futuro para él y su familia junto a nuestros programas de acogida, hospitalidad y formación.

En Pueblos Unidos, a través de la campaña Soy Acogida que realizamos junto a Entreculturas, trabajamos para estar al lado de las personas que llegan a nuestro país habiendo dejado todo atrás, y defender sus derechos. Les ofrecemos acogida, acompañamiento, formación y, en muchos casos, también alojamiento, para que puedan salir adelante e integrarse en la sociedad.

Ahora que nos acercamos a la Navidad, es un buen momento para reflexionar sobre lo que significa estar en camino y lo importante que es la acogida, sobre todo cuando los cimientos de nuestra vida se tambalean y nos encontramos en situaciones difíciles.

Esta Navidad, queremos ser acogida, queremos ser esperanza para las personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares y necesitan nuestra ayuda y nuestra cercanía.