Queridos amigos, espero que os encontréis bien, vosotros y vuestros seres queridos.

Hace ya muchas semanas que estamos alejados de lo que mejor sabemos hacer: Tener las puertas abiertas y estar cerca de la gente. Por eso me dirijo a las personas que participáis en lo proyectos de la Fundación San Juan del Castillo: en los centros Pueblos Unidos, Padre Rubio y Casa San Ignacio, con la idea de recordar que seguimos cerca, preocupados e involucrados, de otra manera, en el acompañar servir y defender, durante la actual crisis sanitaria. En este tiempo muchos nos estáis haciendo llegar situaciones personales o cercanas preocupantes, por eso vaya por delante nuestro abrazo fraterno, oración y el cariño de toda esta familia que venimos formando desde hace años. Pronto recuperaremos los espacios cercanos y podremos contarnos con más detalle los momentos buenos y no tan buenos de este tiempo de espera, que deseamos sea de “silencio fecundo”.

Desde nuestra misión, hoy más que nunca, continuamos la labor de acompañamiento, atención jurídica, acogida residencial, hospitalidad, intervención social y laboral, con el fin de estar más “cerca de las personas migrantes”. En el documento adjunto hemos recogido algunas de las iniciativas y actividades que estamos llevando a cabo para, junto a las personas voluntarias, colaboradores, instituciones con las que trabajamos en red y demás servicios a la ciudadanía, unir esfuerzos para seguir cuidando y acompañando a las personas que forman parte de nuestros proyectos. Estamos seguros de que estando juntos en esto, desde el servicio y apoyo mutuo, “todo irá bien” y saldremos de esta situación con aprendizajes nuevos y fortalecidos, contagiados de esperanza.
Un fuerte abrazo,
Iván Lendrino
Dirección